Pasamos la inspección de la casa. Tal y como nos aconsejastes, escondimos a la gata en el coche y dejamos el coche en el quinto coño. Dijimos que se la habíamos dado a niña pequeña, la hija de una de mis estudiantes polacas. Y gracias a eso no nos echaron. Al no ser que alguien nos piye con ella no nos mudamos.

Share This